DEFINICIÓN DE LOS VALORES EDUCATIVOS Y EVANGELICOS EN LOS QUE SE INSPIRA
El fundamento de la labor educativa en la escuela es Cristo, porque El revela y promueve el sentido nuevo (::Yo hago nuevas todas las cosas.....) A la luz de éste principio nuestro Instituto se compromete en la actitud de servicio al alumno, enseñando y evangelizando con el ejemplo siendo el centro de nuestras acciones Jesucristo y su mensaje, tal como lo presenta la Iglesia en el magisterio.
Las vivencias se fortalecen si el ámbito educativo está impregnado de los valores que se tratan de transmitir. Proponemos un reencuentro con Cristo y su Evangelio, por medio de la experiencia de Cristo Vivo.
Esta evangelización implica la promoción humana, la difusión de la cultura cristiana en un proceso de síntesis entre fe, vida y cultura; ofreciendo así un servicio de formación integral con proyección hacia la comunidad.
VISION DE HOMBRE:
Todo varón y mujer es persona; posee dignidad por ser imagen y semejanza de Dios; y está llamado a la santidad y a la buenaventura eterna.
La persona, como ser corpóreo está llamada a una relación armónica con los demás y la creación a la que domina y transforma como creadora. Está dotada de interioridad, autoconciencia, libertad, capaz de conocer y conocerse; y en comunión con sus semejantes permite descubrirse como sujeto y responsabilizarse del otro desde la cultura de la solidaridad y caridad cristiana. Está en relación con Dios desde sus concepción. Es un ser en el tiempo, se realiza en la historia comprometiéndose frente a los valores , descubriendo el sentido moral.
VISION DE LA SOCIEDAD.
Considerando el mundo y la sociedad , el ámbito donde los hombres dialogan entre sí, realizan su vocación y se hermanan en un proyecto común; la escuela católica debe promover los cambios necesarios para avanzar en la construcción de una sociedad más justa , más solidaria y más participativa, más acorde con el plan de Dios.
La realización de la persona se produce en comunión con otras personas conforme a su naturaleza humana, es decir, en sociedad; por lo que es preciso que la escuela católica cree las condiciones de vida que permitan el desarrollo integral con un destino trascendente que reflexione sobre el sentido de la vida y su proyecto de vida.