Llegaron los 49 años. Damos gracias a Dios por esta institución que es fuente de trabajo para muchas personas y también lugar de crecimiento para miles de alumnos que pasaron por sus aulas.
Agradecidos a la comunidad Redentorista que impulsó y sostiene con su esfuerzo, su consejo y su oración la misión de educadores católicos a la que hemos sidos llamados.
Nos mueve una gratitud muy grande a la sociedad, a los vecinos de Posadas y otras localidades que han confiado en nosotros confiándonos sus hijos, su tiempo y apoyo en tantos momentos difíciles y alegres también.
Rogamos a María Santísima, nuestra Madre del Perpetuo Socorro, nos siga bendiciendo para que podamos ser fieles a la misión que el Maestro nos encomendó. Animando, acompañando y sanando las heridas de dolor y marginación en la que muchas veces encontramos a nuestros alumnos.