Qué es oración

SE DICE QUE COSA ES ORACIÓN Y SE PROPONE EL PLAN DE TODA LA OBRA

Escribía el apóstol San Pablo a su discípulo Ti moteo, Recomiendo ante todas las cosas que se hagan súplicas, oraciones, rogativas, acciones de gracias. Comentando estas palabras, el Doctor Angélico dice que oración es la elevación del alma a Dios. Completando esta definición con lo que enseñan recientes catecismos, puede decirse que la oración es la elevación del alma y del corazón a Dios, para adorarle, darle gracias y pedirle lo que necesitamos.

En este sentido hemos de entenderla cuando tratemos de oraciones y súplicas en la presente obra.

Y para que nos vayamos encariñando con este gran medio de nuestra salvación eterna, que llamamos "oración",hemos de decir en primer lugar cuán necesaria nos es y la eficacia que tiene para alcanzar de Dios todas las gracias, si se las pedimos como es debido. Así, pues, en esta obra trataremos tres cosas muy principales:

1. Necesidad de la oración.
2. Eficacia de la oración.
3. Condiciones que ha de tener para que sea poderosamente eficaz cerca de Dios.

Luego pasaremos a demostrar en un segunda parte que la gracia de orar a todos se la concede el Señor. Será entonces el momento oportuno para explicar el modo maravilloso con que la gracia obra ordinariamente en nosotros.

Oración dedicatoria a Jesús y a María

Oh Verbo encarnado, Vos disteis la sangre y la vida para comunicar a nuestras plegarias, según vuestra divina promesa, una eficacia tan poderosa que alcancen todo lo que pidan; mas nosotros, oh Dios mío, tan descuidados andamos en las cosas de nuestra eterna salvación que ni siquiera queremos pediros las gracias que necesitamos para salvarnos. Nos disteis con el gran medio de la oración la llave de todos vuestros tesoros y nosotros, por empeñarnos en no rezar, vivimos siempre en la más grande miseria espiritual...

¡Ay, Señor mío!, iluminadnos y hacednos comprender lo mucho que valen ante vuestro Eterno Padre las plegarias que le dirigimos en vuestro nombre y por vuestros méritos.

A Vos consagro esta humilde obra mía, bendecidla, y haga vuestra misericordia que cuantos la tomen en sus manos se sientan movidos a orar y procurar que en todos prenda la llama de este mismo amor; y así no haya uno solo que no acuda a este gran medio de salvación.

A vos encomiendo también esta obrita mía, oh excelsa Madre de Dios, Virgen María. Protegedla y dad a cuantos la leyeran el espíritu de la oración, la gracia de recurrir en todas sus necesidades a vuestro divino Hijo y a Vos, que sois la dispensadora de las gracias y la Madre de las misericordias, a Vos que no podéis consentir que nadie se retire de vuestra presencia triste y desesperado, a Vos, Virgen poderosísima que obtenéis cuanto deseáis para vuestros siervo